Cada 4 segundos un niño sobrevive gracias a los cuidados básicos de salud prestados por los trabajadores sanitarios locales. Ayudan a niños en todo el mundo a sobrevivir a amenazas como las complicaciones al nacer, la neumonía, la diarrea, la malaria y la desnutrición. Pero las estimaciones mundiales indican que necesitamos 3.5 millones más de trabajadores sanitarios en los países en desarrollo.
Lamentablemente, un niño muere cada 4 segundos por causas prevenibles y tratables debido a la falta de una atención básica de salud. De los niños menores de 5 años que mueren cada año, casi dos tercios podrían salvarse con intervenciones sencillas y de bajo coste a través de intervenciones de trabajadores sanitarios en sus comunidades.
Existen soluciones probadas y de bajo coste para luchar contra todas estas causas pero resulta obvio que no están siendo desplegadas a la escala que se precisa. Es precisamente la voluntad y la intención lo que más se precisa para lograr que las soluciones se pongan en marcha a todos los niveles. Porque, en esto y en todo, Todos Contamos.
AUTOR:
Mohamed el Madioui Abdeselam
ESO 2ºA
